Por violencia, familias de Chiapas huyen a Guatemala
En un año, van dos grupos de mexicanos que cruzan la frontera para pedir refugio en el país vecino
San Cristóbal de las Casas, Chis., 14 de agosto de 2025.– La violencia entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa en el municipio de Frontera Comalapa provocó que un grupo de familias de la comunidad El Sabinalito abandonara sus hogares y buscara refugio en Guatemala.
Refugio en La Democracia, Huehuetenango
Autoridades guatemaltecas confirmaron que las familias se han instalado en la comunidad Guailá, municipio de La Democracia, en el departamento fronterizo de Huehuetenango. El Instituto Guatemalteco de Migración informó que se han realizado monitoreos para brindar atención a los desplazados, quienes han sido acogidos por familias locales.
“Por el momento se ha coordinado de manera interinstitucional para realizar una visita al territorio (donde se ubican los mexicanos)”, señalaron.
Este miércoles, funcionarios de diversas instituciones de Guatemala viajarán a la zona para contabilizar a las familias y proporcionar asistencia alimentaria, médica y migratoria.
Desplazamiento forzado en Chiapas
Hace un año, unas 400 personas de Amatenango de la Frontera también cruzaron a Guatemala por hechos de violencia. La mayoría se distribuyó en comunidades como Ampliación Nuevo Reforma, Monte Rico, Unión Frontera, Oaxaqueño, Jocoquitlán, Villa Nueva y Plan de las Vigas.
Violencia persistente en El Sabinalito
El reciente desplazamiento ocurrió después del asesinato, el 8 de agosto, del comisario ejidal Rudy Aguilar Lucas y su hermano Manuel, ambos familiares del exalcalde Jorge Aguilar Lucas. A pesar de la presencia de un millar de elementos del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal, la confrontación entre cárteles no ha cesado.
En las últimas semanas, El Sabinalito y comunidades cercanas como Santa Polonia y Paso Hondo han sido escenario de homicidios, desapariciones y secuestros. Entre las víctimas se encuentran adultos mayores, empresarios y pobladores locales, algunos de los cuales no han sido buscados oficialmente, pues sus familias temen represalias.
